sábado, 10 de diciembre de 2016

El Jaén FS casi se envenena ante el Levante UD

Jaén Paraíso Interior 4-2 Levante UD || El equipo de Dani Rodríguez dominó por completo el encuentro hasta que sufrió unas desconexiones familiares en el segundo tiempo. Ahí se creció el Levante y, de no ser por la expulsión de Lucho, la plantilla amarilla podría haber sufrido más de la cuenta para superar al penúltimo clasificado de la LNFS (fotografías: Jaén FS).


Lo que en apariencia se presentaba como un partido plácido, a la vista de la trayectoria con la que el Levante —penúltimo clasificado— llegaba a La Salobreja, se convirtió en un galimatías frenético en los últimos diez minutos del choque por la pérdida de la ventaja que el local había trabajado durante todo el partido. Aunque hasta ese momento tardaremos en llegar, pues hoy en el feudo jiennense los más de 2.000 ojos que se personaron estaban pendientes de la vuelta de Emilio Buendía a la ciudad que le vio nacer y al pabellón que le encumbró. Esta vez tocaría bola con la camiseta del Levante.

A los tres minutos del encuentro ya se escuchó la ovación cerrada que su público le dedicó cuando salió desde el banco. Parecía una película de Hitchcock, a tenor del guión que se le presentaba nada más salir: una falta directa al borde del área de Dídac. Esos aplausos se convirtieron en resoplidos cuando su disparo se fue raso fuera de los límites del campo. Para entonces Boyis, en un estado de forma espectacular, ya había acongojado a Nacho Serra tras una cesión de Solano. El Jaén Paraíso Interior dominaba, como es habitual en su feudo, con largas circulaciones que hacen rotar al adversario. Felipinho entró en rotación a los cinco minutos, pero no duró más de 30 segundos. Un golpe con el codo a Chillo fue entendido, por parte de los árbitros, como merecedor de una tarjeta roja. El brasileño ya andaba caliente tras una acción anterior que no fue sancionado con falta.

El Levante gozó de dos minutos de superioridad, los únicos momentos en los que crearon peligro con asiduidad. Dos ocasiones de Márquez y una de Chillo no pudieron desnivelar el marcador. El Jaén pareció amenazarles: "Habéis desperdiciado vuestra oportunidad. Ahora nos toca a nosotros". Y salieron en cabalgada para anotar. Un reverso de Mauricinho —como un acantilado, todo rebota contra él sin moverle—, una arrancada de Chino y otro disparo a la cruceta del albaceteño fueron los avisos más peligrosos. Los amarillos estaban a gusto y se notaba por la seguridad en sus acciones, aunque de vez en cuando dejaban fisuras: una filtración de Trípodi posibilitó una buena jugada de Álex Oviaño en banda izquierda y el posterior servicio hacia el segundo palo, donde Lucho, como quien busca un imposible, mandó la pelota por encima del travesaño cuando estaba desguarnecida. Lo consiguió: pareció imposible que aquello no acabara en gol.

Hasta ese momento, la generación granota era casi inexistente, más allá de la superioridad numérica anterior. Entró en pista Javi Alonso y lo hizo con frescura, con ganas de disparar, pero fue Dani Martín, a los 13 minutos, el que aprovecharía un pase —que se coló entre las piernas de Emilio— y acariciar la bola con su espuela para embocar. Una muerte limpia, en términos forenses, sin pruebas de su paso por el área. No lo cazaron. El gol culminó el esfuerzo andaluz e hizo brotar la confianza. Una acción de Mauricio evidenció ese nivel de moral: Dani Martín envió un balón profundo al área contraria, lo recibió el brasileño y, mientras toda persona con algo de saber futsalístico esperaría una devolución al salmantino, pisó hacia adelante y hacia atrás —técnica yoyó—, para acabar rematando con el tacón del otro pie. Una maravilla inesperada y aplaudida. Una chispa del buen hacer. Se gustaban.


No obstante, volvieron a aparecer pequeños huecos en la retaguardia y un balón le llegó a Emilio, a dos metros de Dídac, cuyo disparo rechazó el arquero. Otro aviso más. Campoy quiso contrarrestar con una vaselina, tras una pared con Chino, que despertaba sílabas en la grada hasta que Sena, en plena línea, despejó antes de posar para la foto finish. Al descanso, la renta parecía pequeña para la dominación a la que había sometido el Jaén al Levante.

Los primeros diez minutos de la primera parte tendrían a bien olvidarlos salvo por el gol de Boyis en un saque de esquina. La ventaja de dos tantos durmió a los dos equipos, más relajados. Ni siquiera los de Braulio Correal, a los que se le debía exigir una mayor ambición, mostraron interés en molestar a Dídac. Era todo demasiado...pacífico. En apenas dos minutos se montó la guerra: dos transiciones ofensivas rápidas de los granotas, casi idénticas, pusieron el empate en el marcador gracias a Sena y Chillo, quienes empujaron el balón a portería vacía. Se podría entender que el premio estaba por encima de su merecimiento, aunque el fútbol sala trata de marcar goles, no de imaginarlos. Al Levante le poseyó la divina hambruna y pudo culminar la remontada si el pecho de Dídac no se hubiese interpuesto en la trayectoria del remate de Trípodi. Se inclinó el campo hacia un lado, al igual que el estado emocional. Y lo hacía constantemente, hacia un lado y hacia el otro, con balanceos de columpio.

Jordi Campoy respondió con una vaselina que rozó el larguero y, más tarde, de nuevo Kiko, no podría embocar un envío con demasiada fuerza en el segundo palo. El partido estaba en un alambre incandescente y el Jaén tenía la sensación de haber desperdiciado otra renta más. Pero Campoy, el hombre con más personalidad en el regate, tiró un caño a Cecilio y, en la posterior pared, Lucho le arrolló como si fuera caníbal. Recibió la segunda tarjeta amarilla a pesar de sus esfuerzos por camuflarse entre el banquillo. El árbitro lo identificó y lo expulsó. Esta vez fue el Jaén FS el que gozó de una superioridad y, a la segunda oportunidad que tuvo, la aprovechó. Una rápida circulación halló a Dani Martín en el segundo palo. Vuelta a la normalidad. Un pie de Dídac fue el único peligro que expusieron los valencianos, que a falta de 100 segundos lo intentarían con portero-jugador sin mayor recompensa que un tanto en contra (Chino) para cerrar su paso por la capital del Santo Reino.

El Jaén FS se llevó una victoria sufrida y peleada, cogió moral y se repuso a la situación emocional para sumar tres puntos más y situarse quinto con 19 puntos —a la espera de lo que haga el Palma Futsal este domingo en el Palau Blaugrana—. Por su parte, el Levante UD entra en puestos de descenso al sumar su séptima derrota en diez partidos. Ambos conjuntos se enfrentarán de nuevo, este martes, en El Cabanyal para dilucidar vencedor en la eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Rey.


Ficha técnica:
Jaén FS: Dídac; Boyis, Mauricio, Jordi Campoy y Solano —quinteto inicial—; Fabián, Felipinho, Dani Martín, Javi Alonso, Mauricinho y Chino.
Levante UD: Naco Serra; Márquez, Kiko, Lucho y Trípodi —quinteto inicial—; Chillo, Álex Oviaño, Sena, Emilio Buendía y Pizarro.
Goles: 1-0, min.13, Dani Martín; 2-0, min.23, Boyis; 2-1, min.29, Sena; 2-2, min.31, Chillo; 3-2, min.34, Dani Martín; 4-2, min.40, Chino.
Árbitros: Fortes Pardo y Martínez Flores (Murcia) amonestaron a Dídac y expulsaron a Felipinho (tarjeta roja directa) y Lucho (doble amonestación).
Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de la Liga Nacional de Fútbol Sala, celebrado en el Pabellón Municipal de La Salobreja ante más de un millar de espectadores.

Dani Rodríguez: "La efectividad no nos está acompañando"


El técnico local valoró la victoria ante el Levante en rueda de prensa: "No pienso que nos hayamos gustado. Me ha dado la sensación de que el Levante venía a no perder y casi lo consigue. Con ese 2-0 hemos tenido alguna ocasión para matar el partido y no lo hemos hecho. Estamos generando, pero la efectividad no nos está acompañando. Una jugada rápida y un balón embarullado casi nos complica el partido con el empate. Valoro el esfuerzo del equipo, se ha repuesto y podrían habernos entrado los nervios, pero hemos confiado y en el cómputo global somos merecedores de la victoria". Admitió algunos momentos dubitativos en su equipo, como en Tudela, que pueden dar al traste con el encuentro. "Es complicado no desconectarse durante 40 minutos cuando el equipo contrario también expone y sabe jugar, hacerte cosquillas. Hemos estado cinco o seis minutos en los que no hemos jugado y hemos dejado de tener más fluidez. Lo han aprovechado en dos errores nuestros. Esto es lo bonito de este deporte, que en 30 segundos cambia todo", aseguró.

Ve lejos la Copa de España y valoró el cruce de la otra copa, la del rey: "Todavía hay que pelear muchísimo para estar en Ciudad Real y esta noche toca disfrutar de los tres puntos muy importantes. El martes es otra final. Hoy me esperaba un Levante más valiente, según los últimos partidos contra el Xota o el Barça, con presión arriba y demás. A pesar de eso, han estado bien y allí, en Valencia, puedo garantizar que saldrán contra nosotros y le meterán intensidad para hacer un partido bonito. Tendremos que estar a la altura para ser merecedores para llegar a las semifinales".

Respecto a los comentarios de su homólogo levantinista, Braulio Correal, espetó sobre que los árbitros habían sido decisivos en el resultado, opinó: "No sé por qué lo dice, si por la expulsión de Felipinho, si por la expulsión de Lucho... La de Felipe venía precedida de una falta que han obviado. Si ponemos un charco de agua más de uno se tira a la piscina porque...bueno, hoy hubo el otro fútbol sala, el de los veteranos. En la primera parte han picado en casi todas y en la segunda parte, un poco menos. Creo que el partido ha estado igualado y no han incidido en el resultado, ni mucho menos. Si Felipinho hubiese sido un jugador más conocido no lo hubieran expulsado. Tenemos la suerte de que, cada vez que viene esta pareja arbitral, nos llevamos una tarjeta roja. El año pasado fue Víctor Montes, ante el FC Barcelona, este año ha sido Felipe. No creo que Braulio tenga queja. La expulsión, eso sí, ha sido clara, aunque parece que a nosotros hay que hacernos un poco más para que nos la piten".

Preguntado sobre el buen estado de forma de Dani Martín y Boyis, pidió reconocimiento y visibilidad para sus jugadores: "Dani Martín está cumpliendo con su papel. Creo que es virtud de él y virtud del cuerpo técnico, por meterlo en el momento adecuado, y está respondiendo a las mil maravillas. Y Boyis cada vez está más grande y ojalá tenga la misma publicidad que otros jugadores para ir un poquito más allá del Jaén FS y pueda vestir alguna camiseta roja. Hace falta tener padrino, publicidad y un buen Twitter. Si no, no llegas".

Braulio Correal: "Hoy ha sido decisivo el árbitro"


El entrenador visitante entró serio y decidido en la sala de prensa. "Pienso que hubo dos partes muy distintas: una primera en la que Jaén estuvo más efectivo en la finalización y una segunda muy distinta que, en términos generales, tengo que ser autocrítico con mi equipo, lo hemos hecho bien, pero que el momento clave ha sido la expulsión de Lucho porque creo que nos han perjudicado los árbitros cuando ya se estaba cociendo el resultado final", comenzó. Instado a responder sobre si han sido decisivos los colegiados, respondió: "Creo que no se ha medido con el mismo rasero cuando 20 ó 30 segundos antes hay un contragolpe clarísimo con superioridad, derriban a nuestro jugador Kiko y no saca tarjeta. No se ha medido con el mismo rasero y, en ese aspecto, salimos perjudicados. Pienso que, en términos generales, aunque no suele ocurrir, pero, hoy, ha sido decisivo el árbitro, porque, en ese momento, nosotros estábamos muy bien, en ese 4vs4, creo que el Jaén estaba fuera del partido y nosotros teníamos ocasiones muy claras, y por lo que creo que esa decisión le ha permitido a ellos entrar en el encuentro".

Admite, eso sí, que el Jaén "tuvo sus ocasiones". "Nosotros también las tuvimos, muy claras, no tuvimos efectividad. Hay momentos clave durante el partido que son cruciales para el resultado final", recordó. El Levante acumula dos campañas con varias incorporaciones sin que estas surjan efecto en la clasificación: "Nos cuesta un poco arrancar a nivel de puntuación. Nos han penalizado las bajas de Emilio y alguna otra durante la temporada. También pienso que hemos hecho buenos partidos y la moneda siempre ha caído del lado contrario, quitando al Aspil, pero creo que tenemos que seguir trabajando. Quedan 20 partidos todavía y el equipo irá a más en la segunda vuelta. Durante la temporada, por H o por B, la moneda cae del revés. Recuerdo el partido del Santiago, que estábamos ganando y pitan una mano que sólo ve el árbitro. Penalti y se meten en el partido. Lo que creo es que, a día de hoy, nos han perjudicado más que beneficiado. No hay en mente poner quejas, para nada. Tenemos que tener humildad y seguir trabajando. Esto, antes o después, tiene que cambiar. Sí que pienso que ellos tienen que revisar las acciones y ser críticos porque son momentos claves del partido y tumban el trabajo de toda la semana. Como mínimo, tienen que medir con el mismo rasero a todos los equipos".

Por último, anticipó que el encuentro del martes, en Copa del Rey, será "distinto". "Más por la competición, a partido único, que por la pista. Es el atractivo que tiene el torneo. Volveremos a tener un pabellón lleno, seguir con la misma ambición y a ver si tenemos suerte de que una vez por todas, el arbitraje no nos penalice. Tanto ellos como nosotros tenemos nuestros modelos de juego y vemos matices para orientar la competición, pero al final los patrones y las ideas van a ser parejas", finalizó.


Antonio Pulido Casas
@Ninozurich

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